El “Sinaloa que nadie ve” o no queremos ver

El “Sinaloa que nadie ve” o no queremos ver

El “Sinaloa que nadie ve” o no queremos ver

 

Por Juan Manuel Acuña Salomón

 

Sinaloa es un estado de profundas contradicciones, donde la belleza geográfica y la laboriosidad de su gente conviven con una crisis social, desigualdad económica y violencia estructural, una realidad compleja más allá de la imaginación.

Nuestro cariño por nuestra tierra no lleva a sobrevalorarla y no querer ver la realidad. Pensamos y decimos que todo está bien cuando la realidad es otra, necesitamos aceptar la cruda realidad para construir una mejor sociedad.

Recurrimos al autoengaño frente a las crisis: Justificamos problemas graves (corrupción, inseguridad, falta de servicios) como “gajes del oficio” o “folclore”, en lugar de exigir soluciones.

Decimos que somos el “Granero de México”, que somos el mayor productor de alimentos, que somos líderes en producción de camarón y frases como esas. algunas son ciertas pero la realidad es otra. Producir tomates y maíz sin valor agregado no es generar riqueza, es regalar nuestro suelo, nuestra agua y nuestro sudor para que otros —fuera de Sinaloa— se queden con el margen de ganancia real.  La verdad es que solo contribuimos con un poco más del 2% al PIB nacional

Si bien somos grandes productores, lo somos en materias primas básicas. Pero producir materia prima no es lo mismo que generar riqueza.

La realidad es que Sinaloa es un gigante alimentario, pero un enano financiero frente a la Federación. A pesar de nuestro orgullo agrícola, tenemos una dependencia crítica del Gobierno Federal para funcionar, para que se den una idea nuestra dependencia del presupuesto, el 88.1% de los ingresos de Sinaloa provienen de recursos federales (Ramos 28 y 33).

La verdad es que solo una pequeña fracción de lo que el estado gasta se genera a través de impuestos locales (como el de nómina o tenencia).

A pesar de esta realidad el estado tiene su “seguro de vida”. Aunque no sea autosuficiente en dinero, es indispensable para la estabilidad social de México: Sinaloa produce el 30% de los alimentos del país ocupando solo el 3% del territorio. Si Sinaloa deja de producir maíz el precio de la tortilla y los alimentos básicos se dispararía a niveles de crisis nacional. el país necesita a Sinaloa para comer: Sin Sinaloa, México tendría que importar comida mucho más cara, afectando a millones. el país no puede dejarlo caer, pero el estado tampoco puede caminar solo,

¿Realmente el país necesita a Sinaloa? Sí, es vital.

Pero nos hemos vuelto expertos en “aguantar” porque el flujo de dinero —sucio o gubernamental— todavía circula, pero cuidado: el capital tiene alas y no tiene patria. El dinero se está moviendo a donde hay certeza, no a donde existe inseguridad y corrupción. El flujo de dinero sigue, pero se está agotando.

¡Basta de cuentos! O aceptamos la cruda realidad ahora, o la realidad nos va a terminar de devorar.

¡¡¡Urge hacer algo!!!

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juanmanuelacuna2027@gmail.com

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