¿Hasta cuándo?
¿Hasta cuándo?
Por Juan Manuel Acuña Salomón
México se nos está yendo de las manos entre divisiones y viejas mañas. Mientras los partidos políticos se aferran a sus logotipos y cuotas de poder, la ciudadanía observa, preocupada pero estática. Esto ya no es una crisis política; es una cuestión de supervivencia nacional.
No hace falta que te hable de la inseguridad o del desastre en los servicios públicos; eso lo vives tú en carne propia todos los días. Lo que sí hace falta es preguntarnos: ¿Qué voy a hacer yo, como ciudadano libre, para detener este rumbo?
El primer paso no es solo crear otro partido, ni colgarse un nuevo membrete. El primer paso es la unión real. Suena simple y trillada, pero es lo más urgente. Antes que colores, antes que intereses personales y antes que nombres de grupos que terminan por dividirnos, necesitamos construir una red nacional de liderazgos cívicos.
En Sinaloa sabemos lo que es trabajar duro y defender lo nuestro, pero hoy la necesidad desborda las fronteras del estado. Somos más de 130 millones de mexicanos. Si logramos unirnos bajo un solo objetivo —recuperar el futuro de nuestro país— no habrá estructura de poder que nos detenga.
México no se improvisa, México se construye. Y se construye con ciudadanos que den un paso al frente, con responsabilidad y sin permiso de las élites.
Estamos hartos de los “protagonistas” de siempre, de esos que buscan el micrófono antes que la solución.
Todos son bienvenidos, cada uno desde su trinchera local, pero con un objetivo nacional claro: recuperar el rumbo del país. Aquí nadie es más que nadie. Aquí solo importa quién está dispuesto a ponerse de pie.
La política nos divide, pero México nos une.
El reloj no perdona. O nos unimos como ciudadanos autónomos hoy, o mañana solo nos quedará el lamento.
Hasta cuándo vamos a dejar atrás esa apatía, esa indiferencia, dejemos de ser cómplices de la situación actual.
¿Te sumas o te quedas mirando?
Me gustaría saber tu opinión.
