Subasta de egos

Subasta de egos

Subasta de egos
Por Juan Manuel Acuña Salomón

A raíz de la licencia otorgada a Rocha Moya, estamos viviendo un escenario donde la ambición personal, la vanidad y la búsqueda de reconocimiento de los líderes políticos prevalecen sobre el bien común y el interés público. Este escenario convierte la actividad política en una competencia de poder, donde los políticos priorizan sus propias carreras y reputación, descuidando por completo los problemas ciudadanos.

Lo estamos viendo en una carrera por ver quién aparece en más noticieros. Pareciera que se dio el banderazo de salida para los aspirantes de oposición, principalmente en los del PRI; me refiero a Mario Zamora, Paloma Sánchez y Paola Gárate.

Escuchar a Zamora decir: “Ya les ganamos ayer, les vamos a volver a ganar mañana”, el decir “yo levanto las manos”, o el “yo mero”, ha convertido la política en una subasta de egos dentro de un mercado de intereses personales; una competencia de ambiciones desmedidas. Mientras el estado agoniza, la lucha por la candidatura del PRI está en todo su apogeo. No son los únicos, pues en el PAN y MC tampoco “hacen malos quesos”, pero es en el tricolor donde el espectáculo resulta más estridente.

Estos personajes son los que nos “mueven el tapete”. Es tal la arrogancia, que el ciudadano termina pensando que, si esas son las opciones, el futuro de Sinaloa se torna más negro. Ha quedado muy claro que los líderes tradicionales han sido rebasados; la marca de sus partidos está deshecha y aun así insisten en ser ellos quienes encabecen una alianza. Una coalición que, con estas actitudes, será imposible de armar.

Más que presentar soluciones, están viendo a Sinaloa como un botín electoral para este 2027. Hablar de “perfiles” a estas alturas es seguirle el juego a la retórica; lo que nos urge son nombres, y lo desesperante es que los que hay son los mismos de siempre.

¿Dónde están los sinaloenses de éxito que no le deben nada a la nómina oficial? Si hoy no vemos esos nombres, es nuestra responsabilidad buscarlos y empujarlos. No podemos permitir que el 2027 sea otra subasta de egos entre los mismos de siempre mientras el estado se paraliza.

La pieza maestra que hace falta en este rompecabezas es la mano de cada sinaloense que decida dejar de ser el tablero para convertirse en la mano que arma su propio destino.

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juanmanuelacuna2027@gmail.com

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